La carga en el lugar de trabajo funciona cuando atiende a un grupo de conductores bien definido. «Instalar algunos cargadores» no define un servicio.
Separa empleados, flota y visitas. Sus horarios y las consecuencias de un fallo son distintos.
Define a quién sirven los cargadores
Los empleados aparcan muchas horas. Una potencia de CA menor puede reponer la energía de su trayecto diario. Las visitas quizá solo estén durante una reunión y valoren un pago sencillo o una sesión breve gratuita. Los vehículos de flota pueden tener una hora de salida fija y un objetivo de energía innegociable.
Escribe una frase para cada grupo. Por ejemplo: «Ocho coches de empleados pueden recuperar la energía de un trayecto medio durante una jornada normal». Esto se puede comprobar. «Ofrecer carga para coches eléctricos» no.
Decide si el recinto es privado, semipúblico o de acceso público. Esto afecta al acceso, al pago, a la señalización y, posiblemente, a las normas aplicables.
Mide la demanda en energía y tiempo
Pregunta a los posibles usuarios, pero no confundas el interés declarado con el uso diario y simultáneo. Averigua la distancia, la hora de llegada y salida, y si ya pueden cargar en casa.
Después estima la energía. Un recorrido de ida y vuelta de 50 km con un consumo de 18 kWh/100 km utiliza unos 9 kWh de la batería. Las pérdidas hacen que la energía tomada de la red sea mayor.
Diez usuarios así necesitan alrededor de 100 kWh de la red, según la eficiencia. Si los coches permanecen ocho horas, la potencia media necesaria para todo el recinto es muy inferior a diez veces 11 kW.
Prueba un día normal y uno difícil. Las rutas de la flota, el consumo invernal y la demanda del lunes después del fin de semana pueden cambiar el pico.
Evalúa el suministro del edificio
Encarga una evaluación eléctrica. Debe abarcar la conexión, el perfil real de consumo, la distribución, el recorrido de cable, las protecciones, la puesta a tierra, la exposición ambiental y los futuros proyectos del edificio.
Fija un límite de potencia para los coches eléctricos que no comprometa los consumos críticos. El control dinámico puede variar la carga dentro de ese límite cuando cambia el resto de la demanda.
No prometas la potencia nominal completa en todos los puntos a la vez, salvo que el diseño eléctrico pueda cumplirlo. La potencia indicada en los cargadores y la disponible en el edificio son cifras distintas.
Elige conjuntamente el número de puntos y la potencia
Más puntos de menor potencia pueden ser adecuados para empleados que aparcan muchas horas. Menos unidades de mayor potencia pueden convenir a vehículos compartidos que regresan entre turnos. Un diseño mixto puede separar las prioridades de la flota del acceso de los empleados.
Valora si el cable estará unido al cargador o lo aportará cada conductor. Un cable fijo es cómodo, pero añade un elemento expuesto que hay que inspeccionar y sustituir. Una toma sin cable deja la unidad más ordenada, pero obliga al usuario a llevar uno compatible.
Diseña las plazas de carga accesibles con el mismo cuidado que las demás plazas adaptadas. Protege los cargadores frente a golpes sin crear obstáculos para los cables o las sillas de ruedas.
Decide el acceso y la equidad
El lugar de trabajo necesita reglas antes de que aparezca la primera cola. Puedes asignar puntos a la flota, reservar turnos para empleados, fijar límites de tiempo, rotar al terminar o permitir el acceso hasta agotar la capacidad.
Evita normas que obliguen a correr riesgos o a mover el coche constantemente. Un aviso al terminar la carga ayuda, pero no todos los empleados pueden abandonar de inmediato una línea de producción o una reunión.
Explica qué ocurre cuando la demanda supera la capacidad. Una lista de espera o una regla de prioridad justa es mejor que un acceso informal reservado a quien llega primero.
Pon a prueba la política además del hardware
Empieza con un grupo de usuarios definido y recopila datos de las sesiones. Revisa las solicitudes no atendidas, el tiempo de estacionamiento, la energía y las averías antes de ampliar. La prueba piloto debe resolver dudas operativas, no solo demostrar que el cargador se enciende.
Define el precio y su tratamiento fiscal
La carga puede ser gratuita, subvencionada, vendida a precio de coste o facturada por un operador. La elección puede tener consecuencias fiscales, laborales y de protección al consumidor. Busca asesoramiento profesional local.
La medición debe permitir aplicar la política elegida. Decide cómo se tratan las cuotas fijas de servicio, las tarifas por ocupar la plaza sin cargar, las visitas y las sesiones fallidas. Cuando sea obligatorio, muestra el precio antes de que el usuario empiece.
Protege los datos personales. Una plataforma de facturación no necesita acceso ilimitado a los movimientos de los empleados. Define el plazo de conservación, los administradores y el proceso que se sigue cuando alguien deja la empresa.
Planifica el mantenimiento y la asistencia
Nombra a un responsable del servicio. Los conductores necesitan una única vía para comunicar averías, problemas de acceso y dudas de facturación. El personal de mantenimiento necesita instrucciones para aislar el equipo y la documentación del instalador.
Define la supervisión de disponibilidad, las inspecciones, la limpieza, la sustitución de cables y el soporte del software. Mantén libres los accesos de emergencia y las vías de evacuación. Comprueba qué ocurre si falla Internet o la plataforma de gestión.
Un cargador con alimentación que no puede autorizar a los empleados sigue estando fuera de servicio.
Comprueba las normas europeas y nacionales sobre edificios
La Directiva (UE) 2024/1275 incluye obligaciones de infraestructura de carga para determinados edificios no residenciales. Su artículo 14 abarca edificios nuevos, reformas importantes y edificios existentes que superan ciertos umbrales de plazas, con plazos, condiciones y posibles excepciones.
Son obligaciones que los Estados miembros deben incorporar a su legislación. Comprueba la normativa nacional vigente para el tipo de inmueble, el número de plazas, el alcance de la reforma y los plazos. Revisa también las exigencias urbanísticas, de red eléctrica, accesibilidad, incendios y seguridad laboral.
No copies un umbral de un artículo en un proyecto de obra sin verificarlo en el ámbito local.
Deja una vía de ampliación clara
Prepara recorridos de cable, espacio en los cuadros, capacidad de red y un controlador que permitan añadir puntos. Documenta la configuración y quién es propietario de las cuentas de administración.
Evalúa el servicio mediante la energía entregada, las sesiones completadas, la demanda no atendida y las incidencias de asistencia. Añade capacidad cuando los datos muestren un límite real.
El mejor plan de carga en el trabajo empieza por las personas y los horarios. El hardware viene después de definir el servicio.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos cargadores debe instalar una empresa?
Parte de los usuarios, la energía diaria y el tiempo de estacionamiento, no de un cargador por coche. Prueba escenarios de crecimiento y deja una vía para ampliar.
¿Todos los cargadores de empresa tienen que ofrecer 22 kW?
No. Los coches aparcados durante toda la jornada pueden cubrir su necesidad con una potencia compartida menor. Una flota con poco tiempo entre rutas o las visitas breves pueden necesitar otro nivel de servicio.
¿Deben pagar los empleados por cargar?
Es una decisión empresarial, fiscal y sujeta a la legislación local. Sea cual sea la política, comunícala con claridad y utiliza contadores y controles de acceso capaces de aplicarla.
¿Los requisitos europeos para cargar en el trabajo son iguales en todos los países?
No. Las directivas de la UE establecen obligaciones para los Estados miembros, pero su aplicación, las excepciones, los plazos y los permisos deben comprobarse en la normativa nacional vigente.